La conciencia real de la importancia de la salud laboral comenzó a desarrollarse desde la década del cincuenta. En el año 1946 la Organización Mundial de La Salud, definio el término de salud laboral en su constitución. Desde ese momento se observa en relación a la “salud laboral” al estado de bienestar físico, mental y social, destacando que esto no solamente sucede cuando no existen afecciones físicas o enfermedades. En el documento inicial de la OMS, se destaca la importancia del cuidado mental del individuo y su relación con el entorno social. Se tiene en cuenta además que cada trabajador proyecta en sus relaciones sociales todos los beneficios obtenidos en la relación laboral. Del mismo modo en el trato desigual, la aparición de enfermedades relacionadas con la actividad, molestias físicas y falta de atención adecuada, el individuo transmite su situación al contexto social donde se relaciona.
Salud en el trabajo.
El trabajo bien realizado, aporta numerosos beneficios a la salud del individuo. Mentalmente contribuye a la realización profesional, mejora de su autoestima, y posibilita el acceso a programas de salud general y específicos relacionados con su contexto familiar y extensión en la sociedad. La salud laboral tiene su mejor expresión en ambientes donde el trabajo se realiza con dignidad, en condiciones justas, en un ambiente adecuado, y donde existan condiciones de desarrollo y acceso a la salud y seguridad social.
Con el salario percibido el trabajador tiene acceso a mejores condiciones de vida, costear estudios y conocimiento, y mantener las necesidades básicas de familia y contexto social. La actividad misma que se realiza en el trabajo, motiva que el organismo se encuentre en movimiento, el ejercicio mental y el desarrollo de la autoestima personal; ya que en la relación y cooperación con otras personas, el individuo realiza un complejo sistema de relaciones sociales y desarrolla un pensamiento de sentirse útil a la sociedad.
Daños a la salud.
El trabajo, según las condiciones sociales y materiales donde se realice, también puede ocasionar daños a la salud. Estos daños pueden ser de tipo psíquico, físico o emocional. A nivel mundial y siguiendo una conciencia de gran importancia en la seguridad del trabajador, existe una organización apoyada y motivada por la ONU para cuidar y reglamentar las condiciones laborales. La Organización Internacional del Trabajo es el organismo destinado a obtener una reglamentación que cuide la salud individual y proponga un crecimiento social. La OIT realiza y propone mejoras permanentes de las condiciones de trabajo habitualmente mediante convenios. Estos convenios se realizan entre gobiernos, empleadores y trabajadores con el fin de promover condiciones de trabajo dignas y establecer reglas claras en relación a la salud laboral.